lunes, 15 de junio de 2009

"YO TE AMO"


Que difícil decidir entre quedarme o alejarme de ti; ¡No sé qué hacer!Cada momento es confuso, difícil, y doloroso, no sé si para ti lo sea pero… Para mí sí. ¿Puedo confiar en ti? A veces lo dudo pero, aún así lo hago. ¿Debo creer en ti? Aún que no deba creo en ti. ¿Por qué? porque al sentirme cerca de ti, las dudas se van, y siento que todo es verdad, que mi mundo es color de rosa.
¿Qué me pasa? me pregunto a mí misma, lo amo ¡lo sé! Pero, ¿es correcto? ¡No sé qué hacer! ¡No sé cómo expresar esto que siento! Siento que nadie me comprenderá ¿Por qué me pasa esto a mí? ¿Es correcto lo que siento? ¿De verdad me ama? ¡No lo sé! Cada día que pasa, todo es más difícil, tú no estás, yo tampoco, sin embargo, los dos estamos allí, extrañándonos y necesitándonos…
No sé si puedo continuar con esto, aunque; ¡no quiero que termine! tengo miedo, miedo de que esta distancia pueda mucho más que nosotros, esto que sentimos es grande, decimos los dos, ¿Pero de qué sirve? si estamos así los dos, sólo llorando el uno por el otro y… ¡No podemos hacer nada! ¿Toda la vida vamos a estar así? Con ganas de todo y… ¡sin nada! ¿Verdad? ¿No podemos hacer nada? ¿O no queremos? Nos sentimos impotentes ante esta situación ¡Lo somos!...
¿Pero qué hacemos?, tú y yo, dos tontos enamorados, víctimas de las circunstancias, siempre con ganas de todo y… ¡Sin nada! No sé cómo va a terminar esto, no sé que va pasar con nosotros, no sé nada, pero ¿sabes? Hay una cosa la cual sé perfectamente: Aunque para el mundo suene imposible, aunque esta gran distancia nos separa, aunque nunca has estado conmigo, y tal vez nunca estarás, a pesar de todo eso: Yo ¡te amo!

"DESPERTANDO A LA VIDA"


Hoy he despertado de un sueño profundo, donde me vencía la soledad y el temor de sonreír, desperté a la vida y me sorprendió. Me esperaba con una sonrisa en la cara, me tendió los brazos y me estrechó con júbilo, me dio la bienvenida de nuevo a este mundo, en esta ocasión no me vendó los ojos, pues quería que viera la realidad desde el principio, no me engañó en que era siempre de color de rosa…
Me mostró el lado más oscuro y triste que era capaz de alcanzar y también el lado más dichoso y lleno de color que podía albergar, viendo todo eso no me dio miedo, sino ganas de vivir, entonces me presentó a un angelito, tenía un resplandor un tanto molesto, pero a la vez fascinante, me dijo que él sería mi nuevo guía en este camino, sería mi compañía más grata que pudiera tener…
Al estrechar la mano con este ser angelical, sentí un calor y un sentimiento de hogar, empezamos a caminar por un lindo sendero, al principio me confundió, me trató como una princesa, con mucho cariño y ternura, pasar el tiempo con él era una alegría, me hacía reír mucho y no recordé la amargura que me había hecho dormir por un tiempo y perderme de esta linda vida.
Pensé que él sería mi nuevo amor, mi motivo de vivir pero al ver sus ojos fijarse en los míos no vi amor y por alguna extraña razón eso no me molestó, no me lastimó, porque había un sentimiento aún más grande,uno que sé que no se acabaría nunca. Entonces esbocé una gran sonrisa, hace mucho que no lograba sonreír así, él me sonrió con la misma intensidad de alegría y descubrí un tajo de complicidad…
Ahora tenía un compañero con quién reír, llorar y quejarme de la vida, cuando está no nos sonriera del todo, con quién pasar una tarde de verano, con quién compartir mis miedos, miré de nuevo sus ojos para cerciorarme de que no había confusión alguna de lo que decían y mi alegría fue más cuando descubrí que no mentían, descubrí que él sería mi amigo por siempre, que entre él y yo sólo había una hermosa y duradera amistad…